¿Cuál color de luz me conviene más?
Una de las preguntas frecuentes que te hacemos cuando realizas una consulta en #NuestraCasa es con qué temperatura de color estás buscando el producto requerido: “¿LO NECESITA CÁLIDO, NEUTRO O FRÍO?.”
Sabemos que la pregunta, a veces, suele ser poco clara para ti. Por esa razón te explicaremos un poco de qué trata.
La temperatura de color se indica en grados kelvin y se refiere a la sensación percibida por el ojo humano ante una fuente de luz, la cual genera distintas tonalidades que van desde lo rojizo (cálido) hasta lo azulado (frío).
De esta forma, la elección del color de luz adecuado depende del tipo de atmósfera que quieras generar en el ambiente donde vas a utilizar el producto que vas a adquirir, también si quieres destacar algún elemento en particular o si, tan solo, quieres que sea agradable visualmente.
A continuación, te detallaremos los niveles de temperatura de color más comunes que encuentras en el mercado:

BLANCO FRÍO
Se encuentra en torno a los 6000K y se asemeja al reflejo de la luz que atraviesa las nubes en un día soleado, generando un ambiente dinámico, ideal para mantenerse activo.

USOS
Su naturaleza permite ser utilizado en espacios donde se requiere dinamismo; como en oficinas, salas de estudio, despachos, cocinas, pasillos, galpones, entre otros.

BLANCO NEUTRO
Se encuentra alrededor de los 4000K y se relaciona con la luz reflejada en un día despejado a media mañana. Se conoce como luz natural y es el tono que se encuentra entre el cálido y frío.

USOS
Es un blanco que se puede utilizar cuando no hay intenciones de realzar algo en específico, ni generar sensaciones determinadas.

BLANCO CÁLIDO
Está en torno a los 3000K y se asemeja al color reflejado por el atardecer, por tal razón la sensación que produce es de tranquilidad y relajación.

USOS
Es común su uso en habitaciones, salas de estar y en aquellos espacios donde se requiera una atmósfera de quietud.
Como puedes ver, la elección más adecuada depende de tus propios intereses con respecto al lugar que quieras iluminar. Puede que en un baño sea aconsejable una luz más fría, pero si está dentro de tu dormitorio, tal vez no querrás en la madrugada ser deslumbrado para perder el sueño, sino para que sirva como acompañamiento orientable y poder continuar posteriormente con tu descanso.